Sesgos cognitivos en la toma de decisiones
¿Cómo pueden los sesgos cognitivos en la toma de decisiones mejorar la eficacia de las personas, los equipos o las organizaciones?
Contenido
Un sesgo cognitivo es una forma de interpretar y actuar sobre la información que no es estrictamente racional.
Un sesgo cognitivo es un patrón sistemático en cómo las personas notan, interpretan, recuerdan o actúan sobre la información que puede desviar el juicio de un estándar apropiado. Un gerente de contratación puede, por ejemplo, favorecer a un candidato que asistió a la misma escuela porque la familiaridad parece relevante incluso cuando predice poco sobre el desempeño. Los sesgos surgen de atajos mentales útiles, así como de presiones sociales y motivacionales, por lo que comprenderlos mejora las decisiones sin asumir que la intuición humana siempre es defectuosa.
Cuándo usarlo
- Utilice la conciencia de prejuicios para examinar cómo se toman decisiones importantes y se reducen los errores evitables.
- Úselo para comprender por qué personas razonables interpretan la misma evidencia de manera diferente.
- Úselo para diseñar reuniones, revisiones de evidencia y entornos de elección que produzcan juicios más independientes.
Orígenes
La investigación sobre el juicio tiene raíces profundas, pero los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman establecieron el programa moderno de heurísticas y sesgos a través de experimentos iniciados a finales de los años sesenta. Su histórico artículo de Science “Juicio bajo incertidumbre: heurísticas y sesgos” mostró cómo reglas generales eficientes pueden producir errores predecibles cuando las personas estiman la probabilidad e interpretan la evidencia.
Su posterior teoría de las perspectivas cuestionó importantes supuestos de los modelos de utilidad esperada. Las personas evalúan los resultados en relación con un punto de referencia, generalmente les disgusta más una pérdida que una ganancia equivalente y a menudo se vuelven reacios al riesgo respecto de las ganancias, pero buscan riesgos cuando intentan evitar una pérdida segura. El trabajo ayudó a conectar la psicología experimental con la economía e influyó en la medicina, la política y la gestión. Kahneman recibió el Premio Nobel de Ciencias Económicas 2002 por integrar la investigación psicológica en la toma de decisiones económicas; Tversky había muerto antes y los premios Nobel no se conceden de forma póstuma. Desde entonces, el programa de investigación ha generado más de 1,000 estudios y aplicaciones en todos los dominios de decisión.
Qué es
El término cubre muchos mecanismos en lugar de un defecto. Algunos influyen en las decisiones grupales, como el pensamiento grupal, en el que la presión por un acuerdo suprime el desafío. Otros afectan el juicio de probabilidad: la heurística de representatividad puede hacer que un caso parezca probable porque se parece a un estereotipo mientras que se ignoran las tasas base. La correlación ilusoria crea una relación percibida entre eventos que no están conectados de manera confiable.
La memoria es reconstructiva, por lo que el sesgo de coherencia puede hacer que creencias anteriores parezcan más cercanas a las actuales de lo que realmente eran. La motivación también importa: los prejuicios egocéntricos y egoístas protegen una imagen positiva de uno mismo asignándose un crédito desproporcionado a uno mismo o interpretando la evidencia favorablemente. Estos patrones suelen ser adaptativos en condiciones normales, pero se vuelven peligrosos cuando el atajo no se ajusta a la decisión.
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